viernes, 22 de diciembre de 2006

Contaminación Lumínica


Ya llegan las navidades, las de verdad, no las del Corte Inglés y Gallardón que empiezan a finales de octubre, y ya tenemos la ciudad iluminada con más de 8 millones de bombillas más, preciosas, eso sí.
¿No recordais cuando se veía la via láctea? Yo he visto estrellas en Madrid, pero ya no es posible. Y he hecho astrofotografía cerca de Madrid, pero ahora no se puede hacer fotografía astronómica decente a menos de 90 km de Madrid. Ahora, en navidad, será bastante más dificil. Quizás haya que irse a 150km,...
Se sigue creyendo que iluminar más es iluminar mejor, pero lo curioso es que se hacen campañas para concienciar a la gente y que cambien las cuatro bombillas que tienen en sus casas por otras más eficientes. Lo que ya está muy cerca de la estupidez profunda es usar lámparas que tiran el 60% del flujo luminoso hacia el cielo, en lugar de iluminar el suelo. Se trata de las farolas de bola esférica, en las que la base tapa la luz que debería dirigirse al suelo.

La contaminación lumínica, además de destruir cualquier posibilidad de que los niños en Madrid sepan lo que es una estrella, lleva asociada contaminación por CO2 del aire, molestias a los vecinos, daño al ecosistema, desperdicio del dinero de los contribuyentes,...



Recordemos que la UNESCO incluye en la Declaración Universal de los Derechos de las Generaciones Futuras:
"Las personas de las generaciones futuras tienen derecho a una Tierra indemne y no contaminada, incluyendo el derecho a un cielo puro."

¿Quién ha robado la Vía Láctea?

Oficina técnica para la protección de la calidad del cielo